PICK UP que funciona a base de madera

El caso de la pick up a madera es fascinante porque combina tecnología de la Segunda Guerra Mundial con inventiva moderna para lograr algo casi increíble: recorrer más de 100.000 kilómetros sin tocar una manguera de nafta o diésel. Lejos de quemar troncos en un caldero para generar vapor, la clave de este invento reside en un proceso químico denominado gasificación de biomasa. La madera troceada se introduce en un cilindro metálico hermético instalado en la caja del camión y, al quemarse con una cantidad muy reducida de aire, libera un gas de síntesis compuesto principalmente por monóxido de carbono e hidrógeno.

Este gas resultante pasa luego por un circuito de tubos y filtros especiales para enfriarlo y eliminar las impurezas. Una vez limpio, el gas ingresa directamente al sistema de admisión del motor V8 tradicional del camión, reemplazando a la nafta sin necesidad de modificar drásticamente el bloque del motor. En términos de rendimiento, entre 20 y 25 kilogramos de trozos de madera rinden aproximadamente lo mismo que unos 10 litros de combustible fósil, lo que reduce los costos a casi cero al utilizar recortes de carpintería, palets reciclados y ramas secas.

Aunque parece una locura moderna, este sistema tiene una gran historia detrás. Durante la Segunda Guerra Mundial, ante la grave escasez de petróleo en Europa, cerca de un millón de vehículos funcionaron con gasógenos de madera para mantener el transporte en marcha. Lo extraordinario del proyecto actual es que su creador demostró que un camión pesado de uso diario puede ser totalmente autosuficiente e independiente de las estaciones de servicio con un poco de ingenio casero.

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